La Consejería de Sanidad prepara un plan de saneamiento para afrontar la deuda de 534 millones vinculada al gasto farmacéutico, la gran mayoría derivada del suministro a los hospitales. Esta estrategia, que irá ligada a los Presupuestos Generales de la Comunidad para 2012, fijará los plazos de los abonos a las compañías con las que Sacyl tiene facturas pendientes y llevará vinculado un acuerdo con entidades financieras para que adelanten los fondos.
Así lo anunció ayer el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, tras la información publicada ayer por un periódico nacional, en la que la multinacional Roche aseguraba que algunos hospitales de Castilla y León acumulaban retrasos de dos años y medio en sus impagos. Además, agregó que la Junta hará este mismo año un «esfuerzo» para abonar parte de la deuda que mantiene con sus proveedores sanitarios con los ahorros conseguidos con las medidas de reducción del gasto farmacéutico, con la compra centralizada de los suministros y políticas de control en el personal.
El titular de Sanidad precisó que su departamento mantiene contactos con las compañías farmacéuticas de forma semanal, también con Roche. También, precisó que las dificultades de Castilla y León podrían solventarse si el Gobierno central transfiriera a Castilla y León los 734 millones que la Comunidad reclama al Estado, y que motivarán en días la presentación de un recurso ante el Tribunal Constitucional. El consejero indicó que algunas farmacéuticas demandan intereses por la demora en los pagos, si bien insistió en que estas compañías no han amenazado con cortar el suministro a los hospitales, aunque reclamen los pagos. Sáez Aguado indicó que el gasto farmacéutico anual de Castilla y León es de unos 1.000 millones -el diez por ciento del presupuesto de la Junta- de los que 750 se contabilizan a través de las recetas y lo restante, 250 millones, corresponden al suministro de medicamentos a los hospitales, unos fármacos de elevado coste puesto que son únicos y están vinculados con tratamientos oncológicos en gran medida.
Por ello, el responsable de Sanidad insistió en que Castilla y León paga al día tres cuartas partes del gasto farmacéutico, es decir, hizo hincapié en que sólo acumula retrasos en los abonos del 25 por ciento.
El consejero de Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, aseguró ayer en Burgos que ninguna empresa farmacéutica ha dejado de suministrar medicamentos en la Comunidad. Así, explicó que el gasto farmacéutico del Sacyl es entorno a los 1.000 millones de euros, de los que 750 millones (el 75 por ciento) se hace a través de las oficinas de farmacia. «Y eso se paga al día», afirmó.
A su vez, reconoció que existe una deuda de 534 millones de euros con compañías como Roche pero precisó que «es de la farmacia hospitalaria no ambulatoria». Al mismo tiempo, subrayó que tan solo Castilla y León y el País Vasco pagan al día este 75 por ciento de gasto farmacéutico.
La Consejería de Sanidad prepara un plan de saneamiento para afrontar la deuda de 534 millones vinculada al gasto farmacéutico, la gran mayoría derivada del suministro a los hospitales. Esta estrategia, que irá ligada a los Presupuestos Generales de la Comunidad para 2012, fijará los plazos de los abonos a las compañías con las que Sacyl tiene facturas pendientes y llevará vinculado un acuerdo con entidades financieras para que adelanten los fondos.
Así lo anunció ayer el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, tras la información publicada ayer por un periódico nacional, en la que la multinacional Roche aseguraba que algunos hospitales de Castilla y León acumulaban retrasos de dos años y medio en sus impagos. Además, agregó que la Junta hará este mismo año un «esfuerzo» para abonar parte de la deuda que mantiene con sus proveedores sanitarios con los ahorros conseguidos con las medidas de reducción del gasto farmacéutico, con la compra centralizada de los suministros y políticas de control en el personal.
El titular de Sanidad precisó que su departamento mantiene contactos con las compañías farmacéuticas de forma semanal, también con Roche. También, precisó que las dificultades de Castilla y León podrían solventarse si el Gobierno central transfiriera a Castilla y León los 734 millones que la Comunidad reclama al Estado, y que motivarán en días la presentación de un recurso ante el Tribunal Constitucional. El consejero indicó que algunas farmacéuticas demandan intereses por la demora en los pagos, si bien insistió en que estas compañías no han amenazado con cortar el suministro a los hospitales, aunque reclamen los pagos. Sáez Aguado indicó que el gasto farmacéutico anual de Castilla y León es de unos 1.000 millones -el diez por ciento del presupuesto de la Junta- de los que 750 se contabilizan a través de las recetas y lo restante, 250 millones, corresponden al suministro de medicamentos a los hospitales, unos fármacos de elevado coste puesto que son únicos y están vinculados con tratamientos oncológicos en gran medida.
Por ello, el responsable de Sanidad insistió en que Castilla y León paga al día tres cuartas partes del gasto farmacéutico, es decir, hizo hincapié en que sólo acumula retrasos en los abonos del 25 por ciento.
El consejero de Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, aseguró ayer en Burgos que ninguna empresa farmacéutica ha dejado de suministrar medicamentos en la Comunidad. Así, explicó que el gasto farmacéutico del Sacyl es entorno a los 1.000 millones de euros, de los que 750 millones (el 75 por ciento) se hace a través de las oficinas de farmacia. «Y eso se paga al día», afirmó.
A su vez, reconoció que existe una deuda de 534 millones de euros con compañías como Roche pero precisó que «es de la farmacia hospitalaria no ambulatoria». Al mismo tiempo, subrayó que tan solo Castilla y León y el País Vasco pagan al día este 75 por ciento de gasto farmacéutico.







